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Vuelín y el Baile de las…

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Portada de Vuelín y el Baile de las Hojas
3-7 años 5 min

Vuelín y el Baile de las Hojas

Una escoba que prefiere bailar bajo la luna de Halloween.

Halloween amistad valentía diversión
Vuelín, la escoba brillante, brinca en la arena junto a Bruja Berta bajo la luna.

En el corazón del Bosque Susurrante, donde las calabazas sonríen y las telarañas brillan como hilos de plata bajo la luna, vive Vuelín. Vuelín no es una escoba cualquiera; es una escoba flamante, con cerdas de paja dorada que huelen a campo de otoño y un mango tan liso como un sueño. Pero lo que más le gusta a Vuelín no es volar, ¡oh, no! Vuelín adora bailar. Sus cerdas cosquillean con el deseo de girar y saltar en el Gran Baile de las Hojas de Halloween, mientras su dueña, la Bruja Berta, solo piensa en ganar la Gran Carrera de Escobas.

Bruja Berta, con su sombrero puntiagudo y su capa que ondea como una bandera de medianoche, intenta que Vuelín vuele rápido, ¡muy rápido! —¡Vamos, Vuelín! —exclama Berta, tirando suavemente del mango—. ¡Más alto, más veloz! Pero Vuelín, en lugar de surcar el cielo como un cohete, da pequeños saltitos juguetones, ¡fli-flí!, y a cada brinco, una lluvia de hojas secas, rojas y doradas, se desprende de su cuerpo, cayendo como confeti mágico.

Bruja Berta y Vuelín bailan con hojas coloridas en un remolino en la playa.

Llega la noche de Halloween, y la Gran Carrera de Escobas comienza. Las demás escobas zumban por el aire como abejorros gigantes, pero Vuelín... Vuelín tiene su propio plan. Justo cuando Bruja Berta la impulsa hacia adelante, Vuelín se desvía, haciendo un elegante zig-zag por el suelo. En lugar de volar, sus cerdas empiezan a 'barrer' las hojas caídas en círculos, ¡fli-flo-flú!, creando un torbellino de colores otoñales que baila bajo la luna.

Bruja Berta, al principio, se siente un poco desconcertada. —¿Qué haces, Vuelín? —murmura, pero una sonrisa empieza a asomarse en sus labios al ver el espectáculo. Las hojas giran y giran, un río de rojos y amarillos, y la música de la noche parece invitarla. Sin pensarlo dos veces, Berta salta de Vuelín y, ¡fli-fla-fló!, se une al baile, dando giros con su escoba en mano. Pronto, todas las escobas, al ver la alegría, dejan de correr y se suman a la fiesta de las hojas.

Bruja Berta acaricia a Vuelín con cariño en la orilla, bajo la luz de la luna.

Aquella noche, el Bosque Susurrante se llenó de risas y de un baile tan original que el jurado no tuvo dudas. ¡Vuelín y Bruja Berta ganaron el premio a la 'Coreografía Más Original y Divertida'! Las demás escobas y sus brujas aplaudieron, y las hojas susurraron su alegría. Vuelín, brillante y feliz, se dio cuenta de que su verdadero poder no era volar rápido, sino hacer bailar al mundo, llenando la noche de Halloween de color, música y mucha, mucha amistad. Y así, bajo el brillo de la luna, el baile continuó, ¡fli-fiiii!, hasta que el primer rayo del sol besó las hojas.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?