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Reflejo y los Colores Mágicos

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Portada de Reflejo y los Colores Mágicos
3-4 años 3 min

Reflejo y los Colores Mágicos

Unas gafas mágicas ayudan a un niño a entender sus emociones.

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Reflejo, las gafas de sol, descubriendo los colores de la alegría de Leo.

En el asiento trasero de un coche grande y familiar, vivía Reflejo, unas pequeñas gafas de sol. ¡Estaban un poco olvidadas, snif! Un día, Reflejo sintió curiosidad. ¡Zas! Giró sus lentes, ¡clic-clac!, y ¡oh, sorpresa! Vio un suave color amarillo flotando alrededor de Leo, el niño. —¿Qué es esto? —pensaba Reflejo, asombrado. ¡Era la alegría de Leo! Reflejo sonrió, sintiendo que había descubierto algo mágico.

Leo se siente un poco triste, y Reflejo lo ayuda a ver su osito de peluche.

El coche empezó una aventura. ¡Brum, brum! Al principio, Leo estaba súper feliz, su color amarillo brillaba. Pero, ¡buum!, el coche pasó por un bache grande. Leo hizo un puchero, y Reflejo vio que el amarillo se volvía un azul clarito, como una nube de lluvia. —¿Qué es esto? —pensaba Reflejo, preocupado. Entonces, Reflejo hizo brillar un rayito de sol en el osito de peluche de Leo. —Mira, Leo, ¡tu osito te saluda! —le susurró Reflejo con un guiño de sus lentes. Leo miró, y su azul clarito se volvió amarillo otra vez. ¡Qué alivio!

Leo ríe al ver las nubes con formas de animales gracias a Reflejo.

El viaje siguió, largo, largo. A veces, Leo se sentía un poco impaciente, y un color rojo suave, como una fresa, aparecía. —¿Qué es esto? —pensaba Reflejo. ¡Pero Reflejo ya sabía qué hacer! Con sus lentes mágicos, le mostró a Leo las nubes que parecían animales y los árboles que bailaban. —¡Mira, Leo, un dragón nube! —dijo Reflejo. Leo rió, y el rojo suave se desvaneció, volviendo al cálido amarillo. Reflejo sabía que los sentimientos cambian, como el clima. Y él, Reflejo, siempre estaría allí para ayudar a Leo a encontrar el sol después de la lluvia, ¡un héroe muy especial!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?