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Pomi-Luz y la Estrella de las…

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Portada de Pomi-Luz y la Estrella de las Nubes
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Pomi-Luz y la Estrella de las Nubes

Una pequeña estrella perdida enseña el valor de la ayuda y la amistad.

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Pomi-Luz en su casa de árbol mirando las nubes brillantes.

Pomi-Luz, una pequeña criatura con el pelo suave y brillante como un rayo de sol, vivía en una casa de árbol escondida entre las ramas más altas. Desde allí, veía las nubes pasar, algunas blancas como ovejas de algodón, otras rosas como caramelos. Su misión era asegurarse de que siempre brillaran con alegría. Cada mañana, Pomi-Luz sacaba su Estrella de los Deseos, un pequeño amuleto que le ayudaba a que las nubes se sintieran felices. Pero un día, al mirar por la ventana redonda, notó algo: las nubes se veían grises y pesadas, como piedras olvidadas, y un pequeño suspiro escapó de su boca.

Pomi-Luz buscando preocupada su estrella en la casa del árbol.

—¡Oh, no! —exclamó Pomi-Luz, sus antenitas temblaban. —¿Por qué las nubes están tan tristes hoy? —Se apresuró a buscar su Estrella de los Deseos, pero no estaba en su lugar habitual. Miró bajo el cojín de musgo, dentro de su calabaza de semillas, ¡incluso en su sombrero de hoja! Pero nada. Su corazón, que normalmente latía rápido como un tambor de alegría, ahora se sentía lento y preocupado. Repitió su frase, moviendo su cola esponjosa: —Ay, ay, ay, Pomi-Luz, ¿qué voy a hacer yo? Sin mi estrella, ¿cómo ayudaré a las nubes a brillar?

Pomi-Luz y Búho Sabio haciendo brillar las nubes con la estrella.

De repente, una voz grave y amable resonó desde una rama cercana. —Pequeña Pomi-Luz, ¿qué te aflige? —Era el Búho Sabio, con sus ojos grandes como lunas. Pomi-Luz, aunque un poco tímida, reunió valor. —Mi Estrella de los Deseos se ha perdido, ¡y las nubes están muy tristes! —El Búho Sabio sonrió. —A veces, las cosas más importantes se esconden a simple vista. ¿Has mirado cerca de la cascada de rocío donde jugabas ayer? Pomi-Luz corrió y, ¡allí estaba!, brillando como una luciérnaga atrapada bajo una hoja grande. Con la Estrella de los Deseos a salvo, Pomi-Luz y el Búho Sabio, trabajando juntos, enviaron miles de destellos felices a las nubes. Pronto, las nubes volvieron a ser blancas y esponjosas, como almohadas gigantes, y Pomi-Luz aprendió que pedir ayuda es tan mágico como su propia estrella.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?