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Olivia y la Puerta Risueña

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Portada de Olivia y la Puerta Risueña
5-6 años 3 min

Olivia y la Puerta Risueña

Una noche de Halloween llena de magia, juegos y descubrimientos.

Halloween amistad valentía diversión
Olivia, disfrazada de vampira con capa estrellada, y su gato Sombra, cerca de un cementerio junto a la playa, mirando a un espantapájaros torpe y una puerta brillante.

La luna redonda y dorada, como una galleta gigante de queso, brilla sobre los tejados en esta noche especial. Eres Olivia, una valiente vampira con una capa llena de estrellas que centellean con cada paso, y a tu lado, ronroneando suave, está Sombra, tu gato negro como la noche misma. Juntos, con el corazón latiendo un poquito ¡bum-bum!, se dirigen al viejo cementerio. ¿Por qué? Porque quieren desvelar el secreto de la 'Puerta Risueña', esa que dicen que se abre sola en Halloween. ¿Te atreves a descubrirlo?

Mientras te acercas, un espantapájaros alto y algo patoso parece custodiar el camino. Sus brazos de paja se mueven con el viento, haciendo un ruido divertido: ¡CRUJ-CRUJ! No parece querer asustar, ¿verdad? Más bien parece que te invita a un baile torpe. Las hojas secas, de colores naranja y rojo, bailan a tus pies, formando pequeños laberintos y susurrando con el viento: ¡psss-psss! Son tan juguetones como el espantapájaros.

Olivia y Sombra juegan al escondite con el espantapájaros en un área de pozas rocosas, con el cielo anaranjado al atardecer.

El espantapájaros vuelve a moverse, esta vez con un ¡CRUJ-CRUJ-PLOF! al tropezar con su propio pie de paja. ¿Será que está intentando llamar tu atención, no para espantar, sino para jugar? Olivia y Sombra se miran, con los ojos llenos de una chispa de curiosidad. ¡Claro! ¡No es un guardián serio, es un amigo juguetón! ¿Y si le propones un juego?

—¡Al escondite! —dices con una risita, y Sombra, moviendo su cola, se esconde detrás de una calabaza gigante que parece sonreír. El espantapájaros, con sus brazos extendidos, empieza a contar, pero sus números suenan como un suave ¡CRUJ-CRUJ-UNO! mientras busca. Tú y Sombra os separáis, buscando el mejor lugar para esconderos, y de paso, la famosa Puerta Risueña.

Olivia y Sombra, con expresiones de asombro y alegría, miran una brillante telaraña gigante que revela un campo de flores luminosas bajo la luz de la luna en la orilla del mar.

De repente, mientras busca el escondite perfecto, Sombra maúlla con emoción: ¡MIAUUU! Ha encontrado algo. No es una puerta de madera, ¡es una tela de araña gigante! Pero no es una tela de araña cualquiera; es suave como el algodón, brilla con todos los colores de la luna y refleja la luz como mil diamantes. Detrás de ella, se abre un campo de flores que no has visto nunca, flores luminosas que cantan sin sonido y te invitan a un mundo mágico. La 'Puerta Risueña' era, en realidad, un velo brillante hacia la belleza de la naturaleza y el inicio de una amistad que nunca olvidarás. ¡Qué maravilla!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?