S

Lunita Clara y el Secreto de…

1/5
Portada de Lunita Clara y el Secreto de las Estrellas
3-4 años 1 min

Lunita Clara y el Secreto de las Estrellas

Descubre que cada luz, por pequeña que sea, es importante.

diversidad autoestima amistad objetos animados
Lunita Clara, la luna, con una expresión pensativa, brillando suavemente.

Yo soy Lunita Clara, una luna joven y un poco perezosa. A veces, me cuesta mucho brillar. ¡Mi luz es tan suave, casi como un susurro! Miro a las estrellas y pienso: “¡Quiero brillar como un foco grande, no como una lamparita pequeña!” Me siento un poco triste. ¡Brilla, brilla, Lunita Clara, que tu luz es tan clara!

Lunita Clara hablando con una estrella azul pequeña y una estrella roja grande.

Entonces, veo una estrella pequeñita, azul y muy brillante. Me pregunto: “¿Para qué brilla una luz tan chiquita?”
—Hola, Lunita Clara —dice la estrellita—. Mi luz azul ayuda al caracol a encontrar su lechuga en la oscuridad. ¡Es como un pequeño faro!
Y luego, una estrella grandota, roja y fuerte, me guiña un ojo.
—Mi luz roja —dice la estrella grande—, ayuda a los barcos a no perderse en el mar. ¡Es como una gran fogata en el cielo! Empiezo a pensar que cada luz, grande o pequeña, tiene su propio trabajo importante.

Lunita Clara brillando feliz y fuerte, rodeada de muchas estrellas de colores.

Miro a todas las estrellas. ¡Hay tantas! Una es amarilla, otra verde, y todas brillan juntas, como un coro de lucecitas. Ellas no son iguales, ¡pero todas son necesarias!
—Lunita Clara —dice una estrella sabia—, tu luz plateada es suave como un abrazo. Es perfecta para los bebés que duermen y las flores que se cierran con cariño.
Y entonces, lo entiendo. Mi luz no tiene que ser como la de nadie más. Mi propia luz, ¡esa es la mejor! ¡Brilla, brilla, Lunita Clara, que tu luz es tan clara! ¡Y con un ¡Fuuush! y un ¡Brrriiiii! brillé con todo mi corazón!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?