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Lana, la Bufanda Calentita

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Portada de Lana, la Bufanda Calentita
3-4 años 3 min

Lana, la Bufanda Calentita

Una bufanda descubre el gran poder de un abrazo.

resiliencia inclusión personificación amistad invierno
Lana, una bufanda triste, colgada en un perchero, observada por un conejito de polvo.

¡Hola! Soy Pelusín, el habitante más peludito y observador debajo de este perchero. Aquí arriba, colgada y enredada, está Lana. Ella es una bufanda pequeña y de lana suave, pero se siente un poco triste. Piensa que no sirve para nada, solo para estar ahí. A veces, la oigo suspirar: “¿Pero yo? ¿Una bufanda?” Sus hilos son largos como espaguetis y blanditos como un malvavisco. El perchero, que se llama Don Palo, a veces se balancea un poquito, como si quisiera animarla. Pero Lana sigue pensando: ¿Qué hará una bufanda como yo?

Lana envuelve a un pajarito caído con sus suaves hilos, mientras Pelusín el conejito de polvo mira.

Un día, el invierno llega con un brrr muy frío. ¡Oh, no! Un pajarito chiquitín, pequeñito como una uva, cae de su nido. Está temblando y no sabe qué hacer. Lana lo mira y vuelve a dudar: “¿Pero yo? ¿Una bufanda?” —¡Lana! —le susurro desde abajo, mi voz como un suave crujido—. ¡Tú puedes! Entonces, ¡zas! Lana se desenreda un poquito y, con sus hilos largos y suaves, envuelve al pajarito. Es como un abrazo de lana calentito, más cómodo que una cama de plumas. El pajarito deja de temblar y cierra sus ojitos. ¡Qué sorpresa!

Lana, la bufanda, felizmente envuelve a varios pajaritos calientitos, observada por Pelusín y el perchero.

¡Y eso no es todo! Poco después, otro pajarito, y luego otro, caen del nido. Cada vez que Lana los ve, ya no duda. ¡Ni una pizca! Ella sabe qué hacer. Con una alegría de colores, envuelve a cada pajarito con sus hilos suaves y calentitos, como una manta mágica. Ahora, el perchero Don Palo tiene un secreto muy especial: ¡es el hogar de Lana y de muchos pajaritos calientitos! Lana, la que antes se sentía inútil, ahora es la bufanda más feliz y útil del mundo, ¡un refugio para todos los que necesitan un poquito de calor y amor! ¡Bravo, Lana!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?