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El Gran Rescate de Rojo Fuego

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Portada de El Gran Rescate de Rojo Fuego
5-6 años 2 min

El Gran Rescate de Rojo Fuego

Una pequeña ayuda puede hacer una gran diferencia.

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Rojo Fuego, el camión de bomberos, esperando en el parque.

Tú recuerdas a Rojo Fuego, ¿verdad? Aquel camión de bomberos de juguete que vivía en el parque. Cada mañana, lo veías junto a los columpios, listo para cualquier emergencia imaginaria. Sus ruedas rojas brillaban, y su pequeña escalera siempre estaba lista. Él soñaba con ¡Buuum! apagar un volcán de arena.

Rojo Fuego engrasando los columpios ruidosos.

Pero ese día, no había volcanes. En cambio, tú escuchaste un sonido muy molesto. Los columpios, que antes se movían suaves, ahora hacían un ruido terrible: ¡Ñiiiiic, ñiiiiic! Rojo Fuego lo notó. Vio al columpio uno, luego al dos, y después al tercer columpio chirriar sin parar. ¿Sería eso un tipo de fuego?

Rojo Fuego sabía que no era un incendio, pero sí un problema. Con una idea brillante, decidió ayudar. Desplegó su escalera, que se estiró ¡Uoooooh! muy alto. En la punta llevaba una pequeña aceitera.
—¡Aquí voy! —dijo Rojo Fuego—.
Y, con mucho cuidado, puso una gotita de aceite en cada cadena. ¡Glu-glu-glu! Sonaba la aceitera.

Niños felices columpiándose en silencio.

Enseguida, los columpios dejaron de chirriar. ¡Silencio! Los niños regresaron, y tú los viste columpiarse de nuevo, altos y felices, sin ruido molesto. Rojo Fuego sintió una alegría muy grande. No había apagado un incendio, pero había hecho algo aún mejor: había ayudado a sus amigos del parque. ¿No fue ese un día maravilloso gracias a un camión muy especial?

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?