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Chispita y los Destellos Mágicos

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3-4 años 2 min

Chispita y los Destellos Mágicos

Hasta la piedrita más pequeña puede encender grandes ideas.

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Chispita, una piedrita brillante, duerme en una mochila azul.

En el fondo de una mochila azul, vivía una piedrita diminuta llamada Chispita. Era pequeñita, más pequeña que tu pulgar, pero brillaba como una minúscula estrella cuando la luz la encontraba. Chispita amaba su hogar oscuro y suave, y amaba a la niña dueña de la mochila, que siempre la llevaba a todas partes. Cada mañana, Chispita esperaba, tranquila, escuchando los ruidos de la casa. Sabía que su momento especial estaba por llegar.

La mochila se mueve y Chispita lanza destellos.

De repente, la mochila se mueve, ¡uno, dos, tres! Se balancea con un suave vaivén. Chispita siente un pequeño cosquilleo de valentía en su corazón de piedra. Sabe que la niña necesita ayuda. Cuando la mochila se detiene, cuando la mano busca un lápiz, cuando el papel espera, Chispita mira con sus ojitos imaginarios. Ve que la niña está a punto de dibujar, pero sus ideas no quieren salir. —¡Es mi turno! —piensa Chispita, y lanza sus destellos con todo su amor. Sus brillos son como pequeñas luciérnagas bailando.

Una niña dibuja un sol feliz mientras Chispita brilla.

Los destellos de Chispita, uno por uno, alumbran suavemente el aire. La niña, con los ojos bien abiertos, de repente sonríe. ¡Una idea! Dibuja un gran sol, redondo como una naranja, y nubes de algodón. Chispita se siente cálida y feliz, sabiendo que ha ayudado a su niña. Cuando el dibujo está terminado, la mochila vuelve a su lugar. Chispita se acurruca, contenta, en el fondo suave, lista para descansar y soñar con los dibujos del mañana. Siempre lista para ayudar con sus destellos de amor.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?