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Tijeritas y las Esculturas de Sueños

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Tijeritas y las Esculturas de Sueños

Descubre la magia de la creatividad en cada pequeño acto de gratitud.

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Tijeritas, unas tijeras pequeñas, en una mesa de manualidades mirando una nube de algodón.

Tú eres Tijeritas, unas pequeñas tijeras de punta redonda que viven en una mesa de manualidades. Tu trabajo es cortar papel, y lo haces muy bien, ¡clic-clac, clic-clac! Pero a veces, cuando ves los dibujos sin cortar, sientes que hay algo más que podrías hacer. Un día, una suave brisa entra por la ventana y trae consigo una nube de algodón flotando justo a tu lado. Es tan esponjosa y blanca como una mota de nieve.

Tijeritas flotando emocionada hacia una gran nube de algodón.

Curiosa, te asomas al borde de la mesa, moviendo tus pequeñas asas. La nube de algodón te llama, te invita a un viaje. Con mucho cuidado, te deslizas hacia abajo, ¡qué aventura! Te sientes tan ligera como una pluma mientras te acercas a la nube. ¿Qué pasaría si intentaras cortar algo que no fuera papel?

Alcanzas la nube. Tus puntas redondas se abren y se cierran suavemente, uno, dos, tres veces. ¡Y zas! De repente, una pequeña estrella brillante se desprende de la nube y flota en el aire, como una burbuja de jabón. —¡Oh, mira! —exclamas, sorprendida. Abres y cierras de nuevo, clic-clac, y ahora es un pequeño corazón que danza en el aire. ¡No estás cortando la nube, sino el aire mágico que la rodea!

Tijeritas feliz y agradecida, rodeada de formas mágicas flotantes en el aire.

Con cada clic-clac suave, creas más y más formas: lunas minúsculas, flores diminutas, mariposas que aletean sin alas. Flotan por la habitación, pequeñas esculturas de sueños que brillan con luz propia. Te sientes feliz y agradecida por este nuevo y maravilloso poder. —¡Gracias, nube! ¡Gracias, aire! —murmuras con alegría.

Cuando la última forma mágica se disuelve en un brillo suave, te das cuenta de que la nube de algodón ha desaparecido, pero no el poder dentro de ti. Regresas a la mesa de manualidades, donde el papel te espera. Pero ahora, cada vez que cortas, recuerdas que tus puntas redondas pueden hacer mucho más que solo papel. Llenas el aire de tu corazón con formas invisibles de alegría, y el mundo de Tijeritas es más creativo y brillante que nunca.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?