¡En el Bosque Chiflado, las ardillas Pip y Zip encontraron algo increíble!
—¡Mira, Zip! —exclamó Pip, con los ojos como platos—. ¡Una seta gigante!
—¡Y es elástica! —rebotó Zip, tocándola con la patita—. ¡Parece un trampolín!
¡Un salto más allá de lo esperado!
¡En el Bosque Chiflado, las ardillas Pip y Zip encontraron algo increíble!
—¡Mira, Zip! —exclamó Pip, con los ojos como platos—. ¡Una seta gigante!
—¡Y es elástica! —rebotó Zip, tocándola con la patita—. ¡Parece un trampolín!
Decidieron hacer una competencia de saltos.
—¡Yo salto más alto! —gritó Pip, rebotando con fuerza.
—¡Pues yo más! —respondió Zip, y ¡BUM!, subió aún más, estirándose como un chicle.
¡Rebotaron y rebotaron, cada vez más alto!
—¡No podemos parar! —chilló Pip, girando en el aire.
¡POP! ¡POP! Con un último rebote gigante, las ardillas aterrizaron de cabeza… ¡dentro de los nidos de los pájaros!
Los pájaros dramáticos, que justo volaban por allí, ¡se quedaron boquiabiertos de la sorpresa!
—¡Oh, qué baile tan moderno! —gorjeó un pájaro, aplaudiendo con sus alitas.
—¡Sí, es arte aéreo! —dijo otro, batiendo las alas con entusiasmo, mientras Pip y Zip, cabeza abajo, ¡pataleaban de pura confusión!
¿Qué aventura leemos ahora?
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