Poseidón, el gran dios del mar, se divertía mucho en su hogar azul. Con su tridente dorado, hacía que las olas subieran y bajaran. ¡Era como un columpio gigante para todos los peces de colores!
—¡Arriba y abajo, pequeños amigos! —exclamó Poseidón, y su risa profunda hizo vibrar todo el mar.