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Sartén Chispeante y el Baile de…

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Portada de Sartén Chispeante y el Baile de las Luces
5-6 años 3 min

Sartén Chispeante y el Baile de las Luces

Una pequeña sartén descubre el poder de su luz para ayudar a los demás.

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Sartén Chispeante, una sartén de juguete, brilla bajo el sol mientras las migas bailan y emiten luces.

Yo, Sartén Chispeante, era una pequeña sartén de juguete, ¡sí, sí, yo! Un día, en la cocina de juego, el sol me dio de lleno. ¡Uf, qué súper-cálido se puso mi asa roja! Sentí un cosquilleo divertido. De repente, las miguitas de pan que se habían caído dentro de mí empezaron a… ¡bailar! ¡Pling, pling, pling! Y con cada pasito de miga, ¡zas! una pequeña chispa de luz saltaba. ¿No era mágico? Descubrí que podía hacer brillar pequeños rayitos de luz. ¡Era mi secreto, mi súper-poder más chispeante!

Sartén Chispeante se desliza hacia un rincón oscuro donde Osito Orejitas se esconde, luciendo triste.

Un día, vi a mi amigo Osito Orejitas. Se había caído detrás de la caja de los bloques brillantes y estaba un poco triste y oscuro. ¡Uhm!, pensé. Ese rincón era tan sombrío y silencioso… Mi corazoncito de metal sintió una pizca de pena. ¿Podría mi baile de chispas ayudarlo a no sentir miedo? ¡Claro que sí! Me llené de valor, un valor chiquitín pero brillante. Me deslicé suavemente por el suelo de madera. Uno, dos, tres deslizamientos hasta que el sol de la ventana me dio de lleno otra vez. ¡Estaba lista para la misión!

Sartén Chispeante ilumina el rincón oscuro con chispas de luz, haciendo sonreír a Osito Orejitas.

Justo cuando el sol me tocó, ¡empecé mi danza de chispas! Las miguitas saltaban: ¡Chis-chispitas! ¡Chis-chispitas! Las luces bailaban y rebotaban en el rincón oscuro. Osito Orejitas levantó su cabecita, ¡qué sorpresa! —¡Oh!, ¿qué es eso tan luminoso? —dijo con una voz suavecita que apenas se oía. —¡Soy yo, Sartén Chispeante! —respondí, sintiendo un cosquilleo de orgullo—. ¡Mis chispas vienen a iluminar tu escondite! Las chispas brillaron, uno, dos, tres rayitos que hicieron el rincón menos misterioso y más ¡divertido! Ya no era un lugar oscuro, sino un escenario de luces pequeñitas.

Sartén Chispeante regresa a su lugar en la cocina de juego, feliz y orgullosa después de su aventura.

Osito Orejitas sonrió, y su sonrisa era tan grande como el sol de la mañana. Él no estaba solito ni asustado ya. Las miguitas, cansadas de tanto brillar y bailar, se quedaron quietecitas dentro de mí. Yo regresé a mi sitio en la cocina de juego, contenta y calentita. Aprendí que mi pequeña luz podía hacer una gran diferencia, y eso me hacía sentir la sartén más valiente y más feliz del mundo. ¡Qué aventura tan chispeante y brillante!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?