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Nara y el Misterio Brillante del…

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Portada de Nara y el Misterio Brillante del Parque
3-4 años 1 min

Nara y el Misterio Brillante del Parque

Descubriendo la alegría de ser diferente y superar pequeños miedos con amigos.

diversidad amistad superación curiosidad
Nara, la baya brillante, se acerca a Florinda, una florecita morada.

¡Hola! Yo soy Nara, una pequeña baya redondita y muy brillante. Mi piel es morada, suavecita, y tengo puntitos dorados que parpadean. Mis ojitos son grandes y curiosos, y siempre llevo una hojita verde como sombrerito. Me muevo rodando y dando pequeños saltitos, ¡así puedo explorar todo el parque! Yo veo el columpio, yo veo el tobogán, pero... ¿qué es eso tan suave que se mueve? ¡Qué misterio tan suave, qué será, qué será!

Me acerco despacito, rodando, rodando... ¡Oh, es una florecita! Una florecita alta y un poquito tímida. —¡Hola! —digo yo—. —¿Quién eres tú? —Yo soy Florinda —responde con voz suave—. Soy una florecita que se acaba de abrir. Mis pétalos son morados y me gusta el sol. ¡Qué bonita es Florinda, tan diferente a mí!

Nara y Florinda observan a Gus, la oruga, pasar rápidamente.

Florinda y yo jugamos a las escondidas cerca de un arbusto. Yo me escondo y ella me busca, ¡ji, ji, ji! De repente, escuchamos un sonido, ¡psss-psss-psss! ¿Qué es ese sonido tan rápido? ¡Qué misterio tan suave, qué será, qué será!

Yo miro, yo miro... ¡Es Gus! —¡Hola, Gus! —dice Florinda. Gus es una oruga verde, muy larga y veloz. Él se mueve rápidamente con todas sus patitas. —¡Hola, amigas! —dice Gus—. ¡Voy a subir al tobogán! Yo miro el tobogán... ¡Qué alto! Yo veo el tobogán, yo veo a Gus subir, pero... ¡es tan alto!

Nara, Florinda y Gus en el tobogán. Nara está nerviosa pero sonríe.

Gus ya está arriba del tobogán, y Florinda me dice: —¡Vamos, Nara! ¡Es divertido! Pero yo miro hacia abajo... ¡Es muy alto! ¿Y si me caigo? ¿Y si hago ¡bum!? ¡Oh, me da un poquito de cosquillas en la pancita! Gus me mira con sus ojitos y hace una cara muy graciosa, sacando la lengua. —¡No te preocupes! —dice Gus—. ¡Es como volar!

Florinda me da un pequeño empujoncito. Yo cierro mis ojitos, y luego los abro... ¡Y bajo, ¡Wiiiii!! ¡Qué divertido! ¡No me caí! ¡No hice ¡bum!! ¡Es como si mis puntitos dorados volaran! ¡Qué misterio tan suave, qué será, qué será! ¡Ahora ya sé! ¡El misterio era el miedo, y la amistad lo hizo desaparecer! Jugamos los tres, la baya brillante, la florecita tímida y la oruga veloz, ¡juntos somos un equipo genial!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?