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Fecha y el Secreto de la…

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Portada de Fecha y el Secreto de la Verdad
7 años 5 min

Fecha y el Secreto de la Verdad

La verdad siempre es la historia más divertida y la más fácil de contar.

honestidad humor aventura
Fecha, una hoja de calendario, bajo el escritorio, empezando a doblarse.

Bajo el escritorio de Leo, ¡ay, qué desorden!, yace Fecha. No es una fecha cualquiera, ¡oh, no! Es una hojita de calendario arrancada, suave como la seda gastada de un viejo pañuelo. Fecha no recuerda nada, ¡pobre hojita! Solo ve el polvo y las pelusas que bailan. Pero un día, ¡pum!, al doblarse por accidente, ¡oh, sorpresa!, Fecha ve un mini-dibujo. Intenta de nuevo: uno doblez, dos dobleces, tres dobleces. ¡Y zas! Aparece un dibujo claro: Leo riendo a carcajadas. Fecha descubre un gran secreto: al doblarse de maneras especiales, puede "recordar" y mostrar las pequeñas aventuras de ese día. ¡Qué maravilla!

Un día, Leo está jugando con sus bloques. ¡Plaf! La torre se desmorona. Leo mira alrededor, hace una carita y rápidamente esconde uno, dos, tres bloques debajo de la alfombra. Entra su mamá. —"¿Qué fue ese ruido, Leo? ¿Quién derribó la torre?" —pregunta ella, con voz suave. Leo se rasca la cabeza. —"Creo que fue... el viento", dice, con un hilito de voz. Fecha, desde su rincón, observa con sus invisibles ojos de papel. ¡Oh, oh! Fecha sabe la verdad. Rápidamente, se dobla de su manera especial. ¡Y pum! Un mini-dibujo aparece, mostrando a Leo con una sonrisa traviesa, empujando la torre con su nariz. —"¡Fecha lo muestra!", susurra el narrador, con una risita juguetona.

Fecha revela un dibujo de Leo derribando una torre de bloques con la nariz.

Leo, al ver el dibujo claro como el agua, se pone un poquito rojo, pero luego ¡Jajajaja! Suelta una risotada. —"¡Es verdad! ¡Fui yo!", exclama. Su mamá sonríe y le da un abrazo. —"¡Qué bueno que lo dices, mi pequeño aventurero!", le dice. Desde ese día, Fecha se convierte en la guardiana de la verdad en la habitación de Leo. Si algo confuso ocurre, siempre hay alguien que pregunta: —"¿Qué pasó en realidad?" —"¡Fecha lo sabe!", responden todos con una sonrisa.

Otro día, la amiga de Leo, Maya, viene a jugar. Están saltando como ranitas en un charco imaginario. ¡Buuum! Maya tropieza con un cojín y aterriza en el suelo, ¡patas arriba! —"¡Estoy bien!", dice Maya, riendo. Leo se acerca. —"¿Te tropezaste con la alfombra?" —pregunta, intentando ayudar. Pero Fecha, con su astucia de papel, ya se está doblando. Uno, el doblez inicial. Dos, el doblez de la risa. Tres, el doblez de la verdad. ¡Y listo! El dibujo muestra claramente el cojín saltarín que Maya no vio, y a Leo intentando atraparlo en el aire. ¡Qué escena tan graciosa!

Fecha revela un dibujo de Leo y Maya riendo juntos después de un tropiezo.

Fecha, la hojita de calendario, siempre recuerda que la verdad, aunque a veces sea un poco tropezona o desordenada, es siempre la más divertida y la más fácil de contar. ¡Claro que sí! Y así, cada vez que algo pasa, todos saben que Fecha, la hoja del calendario, tiene una historia que contar, una verdad que mostrar. ¡Y es que la honestidad es como un buen dibujo: siempre clara, siempre divertida, y siempre te hace sentir bien! ¡Bravo, Fecha!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?