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Estrella Cuentos y el Secreto del…

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Portada de Estrella Cuentos y el Secreto del Papel
7 años 5 min

Estrella Cuentos y el Secreto del Papel

Descubre las historias que llevas dentro de ti.

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Estrella Cuentos, una estrella de origami, brillando en un estante mientras un libro viejo la mira con curiosidad.

En un estante polvoriento, entre lomos viejos y tapas curiosas, vivía Estrella Cuentos. No era una estrella cualquiera, ¡oh, no! Ella era una estrella de origami, hecha de papel brillante, y su magia era tan chispeante como la primera luz de la mañana. Cada tarde, cuando el sol se colaba por la ventana, Estrella Cuentos empezaba a contar las historias más fantásticas. Pero el viejo Sabio Lomo, un libro grueso con gafas en la cubierta, siempre se preguntaba: —¿De dónde saca tantas historias, si nunca lee ni una página? Era un misterio tan juguetón como un gatito persiguiendo su cola.

Sabio Lomo, el libro, observa de cerca a Estrella Cuentos mientras un suave sonido indica un misterio.

Sabio Lomo, con su lomo curvado por los años, observaba a Estrella Cuentos. La veía brillar como un faro de alegría, sus puntas afiladas danzando ligeramente. Nunca se repetía. Un día era de dragones que hacían burbujas de chicle, otro de nubes que pintaban el cielo de colores ¡puf! con solo un estornudo. Era asombroso, y Sabio Lomo no podía evitar susurrar: ¡Cada pliegue, un cuento nuevo, cada vez, un gran revuelo! Él sentía que había un secreto, un pequeño ¡fssshhh! en el aire cada vez que una nueva historia nacía, como si el papel mismo respirara.

Estrella Cuentos, la estrella de origami, desdobla una de sus puntas para revelar un dibujo secreto, asombrando al libro Sabio Lomo.

Una tarde, mientras Estrella Cuentos narraba sobre un bosque de caramelos, Sabio Lomo notó algo. No era el brillo, ni la voz, sino un cambio diminuto. La estrella parecía... ¿desdoblarse? Ligeramente, casi imperceptiblemente, uno de sus pliegues se estiraba un poquito. Sabio Lomo se armó de valor. —Estrella Cuentos —dijo con voz grave, pero curiosa—, cada vez que cuentas una historia, cada vez que nos sorprendes, parece que cambias un poquito. ¿Cuál es tu truco, pequeña? ¿Acaso las historias te hacen crecer?

Estrella Cuentos rió, un sonido tintineante como campanitas de cristal. —¡Oh, Sabio Lomo! No es que crezca, es que... ¡me desdoblo! —Y con una delicadeza que te hacía querer contener la respiración, mostró cómo un pliegue se abría. Allí, en el papel escondido, había diminutas palabras, una ilustración minúscula. —Cada historia vive aquí dentro, en mis pliegues. Cuando me atrevo a abrirlos, a mostrar lo que llevo dentro, ¡surge un mundo nuevo! Es como tener un cofre lleno de tesoros, y solo tienes que tener la confianza para abrirlo.

Así fue como el misterio se desveló con una sonrisa. Estrella Cuentos nos enseñó que todos llevamos historias dentro, guardadas en los pliegues de nuestra imaginación. Solo necesitamos un poquito de valentía para desdoblarlas y compartirlas con el mundo. Y cada vez que alguien escuchaba una de sus maravillosas narraciones, Sabio Lomo y todos los demás libros del estante exclamaban con alegría: ¡Cada pliegue, un cuento nuevo, cada vez, un gran revuelo! Porque la imaginación es el tesoro más grande, y la confianza en uno mismo, la llave para desdoblarlo.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?