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Tic-Tac y el Baile Valiente

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Portada de Tic-Tac y el Baile Valiente
3-4 años 3 min

Tic-Tac y el Baile Valiente

Un conejito bailarín descubre el poder de un corazón y la valentía de cuidar el mundo.

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Tic-Tac, un conejito bailarín, se mueve mágicamente al lado de un niño llamado Leo en una tienda antigua.

Yo soy Tic-Tac, un conejito bailarín muy viejo. Vivo en el estante de una tienda llena de cosas antiguas. Mi cuerda está rota, así que no puedo bailar como antes. ¡Qué pena! Pero un día, un niño llamado Leo se acerca. Siento un rum-rum en mi pecho, como un tambor suave. ¡Oh! Mi patita se mueve, uno, dos, tres pasos. ¡Yo me muevo! Mi corazón, que no tiene cuerda, late con el de Leo. ¡Qué magia tan divertida! Ahora bailo una danza silenciosa y alegre.

Tic-Tac y su amigo Osito Pelusa miran preocupados un papel volando hacia el río desde la ventana de la tienda.

Ahora que puedo moverme, siento una fuerza especial. Miro por la ventana de la tienda. Veo el parque. ¡Oh, no! Un papel de caramelo vuela, vuela, como una mariposa triste, hacia el río. Mi amigo el Osito Pelusa, que está junto a mí, suspira.
—Tic-Tac, ¿ves eso? —me dice Osito Pelusa con su voz suave. —El río no debe tener basura.
Mi corazón rum-rum-rum se acelera. Tengo que ser valiente. Salto del estante, ¡PLOF! Es un gran salto. Me muevo con el latido de Leo, que está cerca. ¡Qué emoción! Me siento como un pequeño explorador.

Tic-Tac, el conejito, coloca un papel de caramelo en un cubo de basura azul, mientras el niño Leo lo mira sonriendo.

Corro, corro, como un rayo suave, hacia la puerta. El papel sigue volando. Necesito ser rápido. Me acerco, uno, dos, tres saltitos y ¡lo atrapo! Lo agarro con mis patitas. ¡Lo salvo! Lo llevo a un pequeño cubo de basura azul, que parece una cajita de sorpresas. Lo dejo dentro. ¡Bien hecho! Me siento muy, muy feliz. Leo me mira y sonríe. Su corazón hace rum-rum y yo bailo un baile silencioso de alegría, sabiendo que fui valiente y ayudé a nuestro planeta. ¡Qué día tan mágico!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?