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Pomponcito, el Mágico Limpiador

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Portada de Pomponcito, el Mágico Limpiador
3-4 años 2 min

Pomponcito, el Mágico Limpiador

Descubre el poder de tu propia suavidad.

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Pomponcito, un pompón azul, cae de un gorro en una habitación de ensueño.

Pomponcito, un pompón de lana azul y suave, cae de un gorro de colores. Rueda por la alfombra mullida, que parece una nube grande y colorida. Todo en la habitación brilla con una luz de sueño, como si flotara en el aire. Él no sabe dónde está, solo que es muy, muy blandito.

¡Rueda, rueda, Pomponcito, suave y blandito!

Pomponcito rueda y recoge migas y pelusas, sorprendido.

Mientras rueda como una canica de algodón por el suelo, ¡oh, sorpresa! Una miga traviesa se pega a su pancita de lana. Luego, una pelusita juguetona se une también. Pomponcito se siente como un pequeño imán de suavidad.

—¿Qué es esto? —se pregunta Pomponcito, sintiendo el cosquilleo—. ¿Soy un cazador de pelusas?

¡Rueda, rueda, Pomponcito, suave y blandito!

Pomponcito sonríe, contento de ver el suelo limpio.

Pomponcito sigue y sigue, recogiendo más y más. Su cuerpo de lana se vuelve un poco más gordito, pero el suelo... ¡el suelo brilla como si la luna lo hubiera pulido con magia! Se siente tan feliz, tan útil. Su suavidad es un regalo que ayuda a la habitación a estar bonita.

Él no pide nada a cambio, solo se siente contento de haber ayudado. Mira la habitación, ahora un poco más limpia y ordenada, y sonríe con su forma redonda, agradecido por su blandura.

¡Rueda, rueda, Pomponcito, suave y blandito!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?