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Manzanita y la Melodía Secreta

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Portada de Manzanita y la Melodía Secreta
5-6 años 3 min

Manzanita y la Melodía Secreta

Un pequeño imán descubre el mágico sonido del hogar para la siesta.

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Manzanita, un imán de manzana roja, en la nevera, observando con curiosidad.

Manzanita, un pequeño imán con forma de manzana roja brillante y una hojita verde, vive pegada a la puerta de la nevera. Desde allí, observa el mundo tranquilo de la cocina. Ve pasar las horas, los pies de los niños y el sol que entra por la ventana. Pero Manzanita no solo ve; ella siente. Siente una vibración suave, un murmullo que nadie más parece escuchar, un secreto oculto en el aire. Es el sonido silencioso del hogar, esperando ser descubierto.

Manzanita se desliza por la nevera, atrapando burbujas de sonido.

Un día, mientras un rayo de sol la calienta, Manzanita siente una curiosidad que la empuja. Decide deslizarse un poquito por la puerta de metal. ¡Y zas! Algo mágico ocurre. Al pasar junto al reloj de pared, Manzanita siente un pequeño tic-tac que se adhiere a ella, como si lo hubiera atrapado. Luego, cerca de la alfombra donde duerme el gato, un suave ronroneo se une. —Manzanita, Manzanita, ¿qué será esto? —se pregunta, sintiendo su pequeña forma de manzana un poco más pesada, pero llena de una dulce energía.

Ella desliza un poco más, y un susurro de viento que entra por la ventana se suma a su colección. Desliza otro poquito, y el crujido lejano de las páginas de un libro al pasar se une también. Manzanita ahora lleva consigo un pequeño tesoro de sonidos invisibles. Son muchos, son variados. ¿Qué puede hacer con ellos? ¿Por qué los ha atrapado? La pequeña manzana magnética no lo sabe, pero siente que estos sonidos tienen un propósito, un misterio que está a punto de desvelar.

Manzanita sonríe mientras libera una melodía de luz hacia unos niños dormidos.

De repente, oye a la mamá decir: "Es hora de la siesta para los pequeños". Manzanita mira hacia los niños, que empiezan a bostezar. Y entonces lo entiende. Ella desliza con una última gran fuerza, y al hacerlo, los sonidos que había atrapado se desprenden de ella, pero no se pierden. ¡No! Se mezclan, se entrelazan, formando una preciosa melodía que flota suavemente por la habitación. Los niños cierran los ojos, acunados por la música secreta de Manzanita, que sonríe, satisfecha de haber compartido su regalo especial.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?