S

La Sombra Mágica de Ana

1/5
Portada de La Sombra Mágica de Ana
3-4 años 2 min

La Sombra Mágica de Ana

Las sombras nos muestran cómo cuidar nuestro mundo.

cuidado del planeta solidaridad magia transformación curiosidad
Ana mira la sombra de un reloj de sol en un parque soleado, con una flor triste cerca.

Hoy es un día soleado y yo, Ana, voy al parque. ¡Me encanta el parque! Corro, corro y llego al gran reloj de sol. Su sombra, larga y lánguida, se estira en el suelo. A veces pienso que la sombra es un amigo silencioso. Miro alrededor y veo una florcita chiquita, con sus pétalos un poquito caídos. Parece tener sed. La sombra del reloj se mueve despacito. ¡Sombra-zoom!

La sombra del reloj de sol se transforma en un conejito que señala un arbusto triste.

El sol sigue su camino y la sombra del reloj se estira, se encoge, se transforma. ¡Mira! Ahora es un conejito con orejas largas. ¡Sombra-zoom-zumba! El conejito de sombra parece mover su nariz hacia un arbusto que también se ve un poco triste. —¡Hola, conejito de sombra!— digo yo. El conejito de sombra se mueve un poco más, como si dijera: "¡Mira, mira!". Mira qué bien nos ayuda, mira cómo nos enseña. Entiendo, las sombras me están diciendo algo.

Ana riega las plantas mientras la sombra se convierte en un oso fuerte que baila.

Corro a buscar mi pequeña regadera. Con mucho cuidado, le doy agua a la florcita sedienta y al arbusto. ¡Qué contentas se ponen! La sombra del conejito ahora se estira y se convierte en un gran oso fuerte, haciendo un baile divertido. ¡Sombra-zoom-zaz! Es como si el oso de sombra me diera un abrazo gigante. ¡Qué divertido! Yo sé que las sombras me ayudan a ser solidaria, a cuidar la naturaleza de nuestro precioso planeta. Juntos, las sombras y yo, hacemos que el parque sea un lugar feliz.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?