S

La Nube de Telaraña Mágica

1/6
Portada de La Nube de Telaraña Mágica
5-6 años 4 min

La Nube de Telaraña Mágica

Un abrazo de luz para la Víspera de Halloween

Halloween magia amistad consuelo nubes telarañas noche esperanza
La Nube de Telaraña solita en el cielo de Halloween.

En la Víspera de Halloween, cuando la luna plateada iluminaba el cielo profundo, flotaba solita una Nube de Telaraña. Era pequeña y delicada, tejida con hilos de telaraña que brillaban como diminutos diamantes bajo la luz lunar. Desde lo alto, observaba a los niños disfrazados reír y correr por las calles, y una punzadita de soledad se anidaba en su suave corazón de nube. Sentía que no tenía un propósito especial, solo flotar y brillar, deseando ser parte de la alegría que veía abajo.

Un niño asustado se esconde bajo un árbol en Halloween.

De repente, un ruido fuerte, como el estruendo de un trueno lejano, asustó a todos. Un niño muy pequeñito, disfrazado de calabaza, se sobresaltó y corrió a esconderse bajo las ramas de un viejo roble, lejos de las luces y las risas. Sus ojitos se llenaron de lágrimas y, con un suspiro tembloroso, deseó con todas sus fuerzas un abrazo suave, uno que lo hiciera sentir valiente de nuevo en la fría noche de Halloween.

La Nube de Telaraña abraza al niño asustado.

La Nube de Telaraña, que había visto el susto del niño, sintió cómo su corazón de hilos se encogía. Escuchó su deseo, claro como una campanita en la quietud de la noche. Sin pensarlo dos veces, descendió delicadamente, flotando como una suave pluma, hasta llegar junto al pequeño. Con ternura, lo envolvió en un abrazo ligero y brillante. Los hilos de luz, ahora más cálidos, acariciaron su mejilla, disipando el frío y el miedo, y el niño sintió una paz que le llegó hasta el alma.

El niño sonríe, y la Nube de Telaraña encuentra su propósito.

El pequeño calabacita levantó la vista, sus lágrimas ya secas, y sonrió. Se sintió seguro, envuelto en aquel abrazo mágico. La Nube de Telaraña, al ver su sonrisa, comprendió. Había encontrado su propósito: ser el 'abrigo de consuelo' de Halloween. Desde aquel día, cada Víspera de Halloween, la Nube de Telaraña flotaba cerquita del suelo, buscando a los niños que necesitaban un abrazo tierno para sentirse valientes y seguros, regalando luz y consuelo en la noche mágica.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?