S

Kiki y la Semillita Brillante

1/5
Portada de Kiki y la Semillita Brillante
3-4 años 2 min

Kiki y la Semillita Brillante

La curiosidad nos lleva a dulces amistades y descubrimientos.

perseverancia curiosidad amistad huerto magia
Kiki se asoma debajo de unas hojas grandes en el huerto.

Yo soy Kiki, y mi casa es este huerto escolar. Cada mañana, las flores me regalan sus dulces, dulces aromas. Hoy, un olor nuevo me llama. Huele a… ¿melocotón y miel? ¡Sssshhh! Las hojitas de las calabazas grandes parecen susurrar. Con mis ojos, miro debajo, más y más allá, buscando la pista dulce.

Kiki se acerca a una pequeña semilla brillante entre las raíces.

El aroma me guía por los caminitos. ¡Tic-tac! Mi corazón salta. Yo no me rindo, quiero saber. De pronto, veo una pequeña luz que parpadea entre las raíces de la menta. ¡Es una semillita brillante! Me acerco despacito. —Hola, ¿quién eres? —pregunto suave. La semillita, más brillante que nunca, se mueve, ¡como si me sonriera!

Kiki y la semillita sonríen junto a una fruta redonda y naranja.

—¿Quieres jugar conmigo? —le pregunto. Ella brilla más fuerte, como un sí silencioso. Yo le prometo que vendré a verla todos los días. ¡Plim! De repente, justo a su lado, aparece una mini-fruta redonda y jugosa, naranja suave. ¡Es un regalo por mi curiosidad! La Semillita Brillante y yo ahora somos amigas para siempre, y el huerto guarda un dulce, dulce secreto para nosotras.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?