Erizo Rueditas era conocido por rodar y rodar sin parar por el Bosque Chiflado. ¡Rodaba tan rápido que a veces perdía el equilibrio!
—¡Uuuups! —decía con una risita, mientras daba vueltas y vueltas.
Un erizo rodador que termina volando por accidente
Erizo Rueditas era conocido por rodar y rodar sin parar por el Bosque Chiflado. ¡Rodaba tan rápido que a veces perdía el equilibrio!
—¡Uuuups! —decía con una risita, mientras daba vueltas y vueltas.
Un día, rodando sin mirar, Rueditas chocó contra un montón de globos de cumpleaños olvidados.
¡PUM, POP, PLOF! Muchos reventaron con un gran ruido. Pero otros, ¡oh, sorpresa!, se enredaron en sus púas.
Los globos, llenos de aire, tiraron de él... ¡y Rueditas empezó a flotar! Subía y bajaba suavemente, como un erizo-globo.
—¡Jijiji! —soltó, sintiendo el aire en sus púas.
Flotaba de un lado a otro por todo el Bosque Chiflado, soltando risitas agudas.
—¡Qué aventura tan chiflada! —pensó, mientras seguía su baile en el cielo.
¿Qué aventura leemos ahora?
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