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El Tren de los Aromas del…

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Portada de El Tren de los Aromas del Otoño
4-5 años 4 min

El Tren de los Aromas del Otoño

Un pequeño tren descubre la magia de los colores y los olores.

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Silbato Alegre, un tren de juguete, mira con anhelo los dibujos de hojas de otoño desde su caja.

Silbato Alegre era un pequeño tren de cuerda. Vivía dentro de su caja, un hogar oscuro y acogedor. Desde allí, a través de una rendija, veía al niño dibujar. Sus ojos redondos se llenaban de un anhelo secreto cada vez que el niño pintaba hojas de otoño: rojas como manzanas, naranjas como calabazas sonrientes y amarillas como el sol. Silbato Alegre soñaba con sentir esos colores, con oler la magia del bosque que el niño traía al papel, especialmente en la víspera de Halloween, cuando el aire susurraba promesas de maravillas.

Las manos de un niño colocan a Silbato Alegre sobre una alfombra con dibujos de hojas de otoño.

Una tarde, cuando el cielo ya se ponía púrpura y el aire olía a leña, el niño lo sacó con manos suaves. Silbato Alegre sintió un cosquilleo de emoción. El niño lo puso sobre una alfombra mullida, que no era solo una alfombra, ¡era un bosque de dibujos! Hojas de todos los tamaños y colores otoñales se extendían bajo sus ruedas. El niño le dio cuerda y Silbato Alegre comenzó a rodar, haciendo un suave 'chuc-chuc' que resonaba en la habitación.

El silbato de Silbato Alegre emite una nube rojiza que huele a canela al pasar por una hoja roja.

Al pasar por una hoja grande y roja como un caramelo de cereza, ¡puf!, de su silbato salió un sonido rojizo, dulce y cálido, que olía a canela recién horneada. Silbato Alegre se asombró. Luego, sus ruedas tocaron una hoja amarilla, brillante como el sol de la mañana, y ¡puf!, otro sonido amarillo brotó, fresco y vibrante, con el aroma cítrico del limón. ¡Qué sorpresa tan deliciosa! Cada hoja dibujada guardaba un secreto de color y perfume, y Silbato Alegre las descubría una a una.

Silbato Alegre, el Tren de los Aromas del Otoño, llena la habitación con magia.

Desde aquel día mágico, Silbato Alegre ya no fue solo un tren de juguete. Se convirtió en el 'Tren de los Aromas del Otoño'. Rodaba por la alfombra, explorando cada hoja, y con cada 'puf', llenaba la habitación con los colores y perfumes del bosque, como si llevara un pedacito de la víspera de Halloween en cada viaje. Y así, Silbato Alegre, el pequeño tren que soñaba con colores, trajo la magia del otoño a la habitación del niño, una y otra vez, con cada dulce aroma.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?