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El Secreto Burbujeante de Patito Menta

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Portada de El Secreto Burbujeante de Patito Menta
4-5 años 4 min

El Secreto Burbujeante de Patito Menta

Una fiesta mágica que despierta la alegría

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Un patito de goma verde menta, Patito de Menta, sentado solo y triste en una caja de juguetes.

En una caja de juguetes antiguos, bajo una manta que olía a lavanda y a historias pasadas, vivía un patito de goma muy especial. Se llamaba Patito de Menta, y su cuerpo era de un suave color verde, como las hojitas más frescas. Siempre olía a menta, un aroma dulce y refrescante, pero Patito de Menta no se sentía nada refrescante. Se sentía un poco triste y olvidado, pues pasaba los días sin jugar, mientras afuera, la víspera de Halloween traía risas y preparativos para la diversión.

Una niña con pijama de fantasmas encuentra a Patito de Menta en la caja de juguetes.

Pero una tarde, justo cuando el sol pintaba el cielo de naranjas y violetas, una pequeña niña de ojos curiosos, que llevaba unos pijamas con calabazas sonrientes, abrió la caja. ¡Allí estaba Patito de Menta! La niña lo levantó con cuidado, olió su dulce aroma a menta y sonrió. '¡Qué patito tan bonito!', dijo, y lo llevó con ella a su cuarto de baño, donde el agua tibia la esperaba para un baño antes de dormir.

La niña aprieta a Patito de Menta en el baño y aparecen burbujas mágicas.

La niña se metió en la bañera, llena de agua calentita y un poco de espuma de burbujas. Patito de Menta flotaba a su lado, sintiendo el calor. La niña lo tomó entre sus manitas y, con suavidad, lo apretó, esperando escuchar un '¡cuac!'. Pero, para su sorpresa y la de Patito, en lugar de un sonido, ¡pequeñísimas burbujas refrescantes y con un ligero olor a menta salieron de él! Flotaron, ligeras como plumas, por toda la bañera. ¡Fsssh! ¡Pop!

La niña ríe a carcajadas mientras las burbujas de Patito de Menta bailan en el baño.

Las burbujas bailaron en el agua, ¡como si tuvieran patitas invisibles! Tocaban la nariz de la niña con cosquillas frescas, haciéndola reír a carcajadas. '¡Jijiji!', reía la niña, apretando a Patito de Menta otra vez, y más burbujas, ¡más y más!, salían, transformando el baño en una fiesta burbujeante. Patito de Menta ya no estaba triste; era el patito más feliz del mundo, ¡despertando la alegría con cada burbuja de menta, justo a tiempo para la noche mágica de Halloween!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?