El Pájaro Dramático, que siempre exageraba sus vuelos, ¡ay, qué exagerado!, un día cayó de golpe en un charco de lodo. ¡Splash!
—¡Oh, no! —exclamó con sus ojos muy abiertos—. ¡Qué desastre!
Una aventura inesperada entre lodo y risitas
El Pájaro Dramático, que siempre exageraba sus vuelos, ¡ay, qué exagerado!, un día cayó de golpe en un charco de lodo. ¡Splash!
—¡Oh, no! —exclamó con sus ojos muy abiertos—. ¡Qué desastre!
Pero, ¡qué sorpresa! El lodo elástico lo lanzó hacia arriba con un brinco. ¡Pum!
—¡Ay, ay, ay! —dijo el pájaro, cubierto de lodo—. ¡Qué burbujas tan raras me empujan!
Las burbujas estallaban en risitas diminutas que lo lanzaban entre las ramas. ¡Toc, toc, toc!
—¡Jajaja! —rió el Pájaro Dramático, rebotando sin parar—. ¡Soy un corcho loco!
Finalmente, el pájaro, entre risas y lodo, aterrizó suavemente en una nube blandita. ¡Puf!
—¡Qué aventura más divertida! —exclamó, agotado pero feliz—. ¡La mejor de todas!
¿Qué aventura leemos ahora?
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