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El Dulce Caos de Hércules

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Portada de El Dulce Caos de Hércules
4-5 años 2 min

El Dulce Caos de Hércules

Una aventura pegajosa en el Olimpo

Olimpo humor aventura
El pequeño Hércules con sus manos fuertes mira las nubes suaves en el Olimpo.

En el alto y brillante Olimpo, vivía el pequeño Hércules. Sus manitas eran fuertes y le encantaba jugar. Un día, miró las nubes que flotaban, ¡eran tan suaves como el algodón!

Hércules amasa una nube que crece y se estira como un globo.

Hércules estiró sus manitas y empezó a amasar las nubes. Las apretaba, las estiraba, y las nubes se hacían más y más grandes. Parecían globos enormes.
—¡Qué suaves y divertidas! —murmuró Hércules con una sonrisa.

Enormes bolas de algodón de azúcar ruedan por el Olimpo, sorprendiendo a los dioses.

De repente, ¡pum! Las nubes se transformaron. ¡Ahora eran gigantescas bolas de algodón de azúcar de todos los colores! Rodaban y rebotaban por el Olimpo, sorprendiendo a todos los dioses.
—¡Oh, cielos! —exclamó el dios Zeus con los ojos muy abiertos—. ¡Qué dulce sorpresa!

Los dioses ríen y saltan intentando atrapar las bolas de algodón de azúcar.

Los dioses reían con ganas. Saltaban, estiraban sus brazos largos y elásticos, intentando atrapar las bolas de algodón de azúcar que flotaban por el aire. ¡Era un juego muy divertido!
—¡El pequeño Hércules siempre nos trae aventuras! —dijo la diosa Hera, riendo mientras intentaba alcanzar una bola rosa.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?