Tito agarra el cepillo de dientes que es largo como un tren.
Sus brazos se estiran como gomas para alcanzar el mango.
Tiene un solo diente gigante y una sonrisa muy grande.
Tito está muy emocionado por ir a la fiesta.
Una ola de menta y un salto a la cama
Tito agarra el cepillo de dientes que es largo como un tren.
Sus brazos se estiran como gomas para alcanzar el mango.
Tiene un solo diente gigante y una sonrisa muy grande.
Tito está muy emocionado por ir a la fiesta.
Tito salta sobre el tubo de pasta con sus dos pies.
Una ola gigante de crema azul cubre todo el suelo.
El olor a menta es tan fuerte que le pica la nariz.
Él se siente muy orgulloso de su gran charco.
Tito intenta frotar su diente, pero el cepillo pesa mucho.
El palo de madera se dobla y lo lanza por la ventana.
Vuela por el aire moviendo sus piernas cortitas.
Tito está muy sorprendido por este viaje inesperado.
Tito cae justo sobre la ola de pasta que salió a la calle.
Se desliza por la acera como un trineo muy veloz.
La crema fría se siente pegajosa y muy suave.
¡Zas!
Él piensa que esta es la mejor forma de lavarse.
El tobogán de menta termina sobre su almohada blandita.
Tito está cubierto de azul y brilla como una estrella.
Se mira en un espejo pequeño y ve su diente sucio.
Él se siente el niño más limpio de todo el mundo.
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