S

El Baile Soñoliento de Calambín

1/5
Portada de El Baile Soñoliento de Calambín
7 años 4 min

El Baile Soñoliento de Calambín

Una noche de Halloween donde la luz despierta el ritmo del corazón.

Halloween amistad magia diversión calabazas
Calambín, una calabaza sonriente con un tallo como moño, canta y hace cosquillas a una calabaza dormilona bajo la luna.

Esta noche es la noche más brillante, ¿sabes por qué? ¡Es Halloween! Y yo, Calambín, la calabaza más risueña de todo el huerto, siento una emoción que me hace brillar hasta el tallo, que parece un moño siempre listo para la fiesta. Miro a mis amigas calabazas, redonditas y anaranjadas, dormidas bajo la luna grande y juguetona. ¡Quiero un baile! Un baile de Halloween, con risas y giros, ¡el mejor baile que el huerto haya visto jamás!

Me acerco a la primera, Calabacita Sueño, y le canto una canción de desperezar: —¡Despierta, amiga, que la luna nos espera! Le hago cosquillas en su piel lisa, ¡shhh, shhh! ¿Y qué hace ella? Solo un pequeño ronquido: “¡zzzzzzzz!” Me río, porque es muy graciosa. Luego voy con Calabacín Rueditas, y le doy un empujoncito suave, ¡uno, dos, tres! Y ¡plof! Rueda un poquito y se queda quieto otra vez. ¡Qué difícil es despertarlas!

Calambín observa con curiosidad cómo las luciérnagas empiezan a aparecer mientras una calabaza casi se cae de sueño.

“¿Acaso no quieren bailar?”, me pregunto, con mi sonrisa un poquito menos brillante. Intento con Calabacita Sonrojo, y le susurro al oído los pasos más divertidos: —¡Gira a la izquierda, gira a la derecha, salta un poquito y una vuelta de cabeza! Pero ella solo se balancea con un “¡mmmph!” y casi se cae de su sitio, ¡ay, qué torpe! Parece que mis canciones y cosquillas no son suficiente para sacudirlas de su dulce sueño.

De repente, veo pequeñas luces titilantes que se acercan, ¡como si la noche misma estuviera parpadeando! Son las luciérnagas, mis amigas de luz, que llegan volando en una danza silenciosa. ¡Pling! ¡Pling! Hacen con sus cuerpecitos luminosos, y empiezan a girar alrededor de las calabazas dormilonas. Su luz es tan, tan suave, y su baile tan rítmico, que parece una canción sin sonido.

Calambín sonríe feliz mientras sus amigas calabazas bailan lentamente, iluminadas por el brillo mágico de las luciérnagas bajo la luna.

Y entonces, ocurre la magia. ¡Miren! Calabacita Sueño empieza a moverse, despacito, como si soñara que baila. Calabacín Rueditas se balancea de un lado a otro, y Calabacita Sonrojo, ¡oh, Calabacita Sonrojo!, da un giro lento y elegante. Las luciérnagas bailan, y las calabazas, con sus ojos aún cerrados o medio abiertos, se unen al compás. ¡Es un baile mágico y soñoliento bajo la luna! Y yo, Calambín, sonrío feliz, porque todas mis amigas bailan al fin, iluminadas por la generosidad de la noche y la luz de la amistad.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?