S

El Baile Brillante de Burbuja Pompona

1/5
Portada de El Baile Brillante de Burbuja Pompona
7 años 3 min

El Baile Brillante de Burbuja Pompona

Descubre la alegría de compartir tu luz y color.

alegría descubrimiento belleza musical
Burbuja Pompona flota con un poco de miedo en el baño, cerca de una ventana abierta.

Burbuja Pompona, ¡qué burbuja tan redonda y jabonosa! Ella flota y flota en el baño, pero un pequeño miedo la abraza con fuerza. —Ay, ay, ay, ¿explotaré pronto? —piensa Pompona, suavemente. Pero el viento, ¡qué amigo tan travieso!, la empuja con un soplido dulce, un soplido ligero. Flota, flota, burbuja Pompona, flota, por la ventana, hacia el jardín. ¡Qué viaje más sereno, qué viaje más placentero!

Burbuja Pompona refleja los colores de una flor roja y una flor amarilla en el jardín, mientras una abeja la observa.

En el jardín, ¡qué maravilla! Un mundo de colores la espera. Pompona ve una flor, una flor roja muy bonita. Y de pronto, ¡oh, sorpresa! Ella refleja el color rojo en su piel transparente. Luego ve otra flor, una flor amarilla, y Pompona la refleja también. ¡Uno, dos, tres colores! Uno, dos, tres brillos que danzan en su cuerpo. ¡Qué alegría, qué descubrimiento!

—¡Mira, mira! —dice una pequeña abeja zumbadora, volando cerca de Pompona—. ¡Qué bonita eres! Burbuja Pompona, con su piel de arcoíris, no solo refleja, ¡oh no!, ella crea mini-arcoíris danzantes en cada pétalo. Uno, dos, tres, ¡pequeños arcos de luz! Pequeños arcoíris que brillan y se mueven, como si danzaran al compás de una canción secreta. ¡Qué magia, qué don tan especial!

Burbuja Pompona, llena de alegría, baila en el aire reflejando mini-arcoíris sobre las flores del jardín.

Y así, Pompona flota y flota, ligera y feliz. Ella baila con el viento, ella canta con los colores. Aquí un arcoíris, allí otro. Qué alegría es reflejar el mundo, qué alegría es pintar los pétalos con su brillo. Cada flor recibe un regalo, un pequeño tesoro de luz antes de que Pompona, con su misión cumplida, se despida suavemente.

Burbuja Pompona aprende que su vida, aunque cortita, es un regalo de luz. Ella no explota sin más, ¡oh no! Ella se transforma, dejando atrás un rastro de felicidad y color. Así, Pompona nos enseña: no importa cuán pequeña o efímera seas, siempre puedes brillar y compartir tu luz, haciendo el mundo un lugar más hermoso, un lugar más alegre.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?