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El Arcoíris Peludito de Carboncito

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Portada de El Arcoíris Peludito de Carboncito
3-4 años 2 min

El Arcoíris Peludito de Carboncito

Una noche de Halloween llena de magia y color.

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Carboncito, un gatito negro de ojos verdes, sentado en un tejado, mirando la noche oscura de Halloween con decoraciones naranjas y negras, mientras otros gatos cazan sombras.

La noche de Halloween es ¡tan negra! Carboncito, un gatito negro con ojos verdes como esmeraldas, ama los colores. Pero hoy, todo es naranja y negro. Sus amigos felinos corretean por los tejados, solo quieren cazar sombras que bailan. Carboncito los mira, un poco aburrido. ¡Psss-pss! —piensa—, «¿Dónde está la alegría de los colores?». De pronto, sus ojos brillantes ven una ventana con una luz cálida, y ¡oh! ¡Un cesto lleno de ovillos de colores!

Carboncito en el alféizar de una ventana, desenredando lanas de colores de un cesto con sus patitas ágiles.

Con un salto ágil, Carboncito llega al alféizar de la ventana. ¡Ahí está! Lanas de todos los colores: rojo, azul, amarillo, verde... Como un mago peludo, empieza a desenredarlas con sus patitas. ¡Pling-plong! Un hilo rojo salta, luego uno azul, luego uno amarillo. Sube al árbol más cercano, saltando de rama en rama, y cuelga los hilos como serpentinas de colores.

Un árbol oscuro transformado en un arcoíris peludito por lanas de colores, iluminado por la luna, con Carboncito y otros gatos mirándolo asombrados.

La luna redonda y blanca asoma entre las nubes. ¡Y mira! La luz de la luna toca las lanas, y el árbol oscuro se convierte en un arcoíris peludito. ¡Es mágico! Sus amigos gatos, que antes cazaban sombras, se asoman, curiosos. —¡Miau! —dice uno. —¡Miaaauuu! —responde otro. Los ojos de todos brillan.

Carboncito y sus amigos gatos jugando felices con las lanas de colores en el árbol arcoíris, bajo una noche de Halloween cálida y luminosa.

Ahora, la noche de Halloween no es solo negra y naranja. Es de mil colores. Los gatitos, uno a uno, saltan al árbol y empiezan a jugar. ¡Pling-plof! Persiguen las lanas que se balancean con el viento. Carboncito ronronea, feliz. Su corazón se llena de calidez y el Halloween se vuelve el más alegre y colorido de todos.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?