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Omi y la flor de vidrio

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Portada de Omi y la flor de vidrio
4-5 años 2 min

Omi y la flor de vidrio

Un rincón de silencio en el jardín de los susurros

caracol calma flores noche
Un caracol verde menta sobre un tallo de cristal bajo las estrellas.

Ya es hora de descansar, respira profundo y prepárate para soñar en el jardín de cristal.

Omi es un pequeño caracol verde menta con una concha que brilla como una perla.

Hoy, Omi se desliza sobre un tallo de vidrio que suena clic, clac con cada movimiento.

El jardín está lleno de flores que cantan, pero el pequeño caracol busca un lugar tranquilo.

Omi frente a una gran campana roja que vibra en la noche.

Omi llega a una enorme campana de cristal rojo que vibra con el viento de la noche.

El sonido es tan fuerte que sus antenas se agitan con mucha sorpresa.

¡Bong! suena la flor roja, despertando a las luciérnagas que duermen cerca.

Él decide seguir su camino porque necesita un lugar mucho más silencioso para dormir.

Omi subiendo con cuidado a una azucena de color azul claro.

Entonces, Omi encuentra una azucena de color azul pálido que huele a agua fresca.

El aire aquí es muy suave y los sonidos del jardín llegan como un susurro lejano.

Omi se siente muy feliz al notar que los pétalos de esta flor no vibran.

Con mucha calma, el caracol comienza a subir por el borde de seda de la azucena.

Omi acurrucado dentro de la flor azul mientras los pétalos se cierran.

Al llegar al centro, Omi se acurruca sobre un colchón de polen que se siente tibio.

Los pétalos azules se cierran despacio sobre él, como una manta que lo protege del frío.

Ssssh, parece decir la flor mientras envuelve a Omi en un abrazo suave.

El pequeño caracol siente que su cuerpo verde menta se relaja por fin.

Una flor azul cerrada que brilla suavemente bajo una luna grande.

Omi apaga el brillo de su concha nacarada y todo el jardín se vuelve oscuro.

El silencio es ahora tan dulce que el caracol bosteza con fuerza una última vez.

Sus ojos se cierran mientras la azucena azul se balancea lento en la oscuridad.

Omi se queda profundamente dormido, convertido en un pequeño bulto de paz bajo la luna.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?