Ya es hora de descansar. El mundo se vuelve pequeño, oscuro y muy tibio.
Miko, un zorrito de color plata con una bufanda amarilla, camina despacio por el Jardín de las Campanas. Cada paso que da sobre el suelo de musgo violeta suena como un suspiro de algodón.
Hoy necesito encontrar el silencio, piensa Miko mientras mueve sus orejas grandes para escuchar la noche.