Es momento de cerrar el día y buscar un rincón tranquilo para descansar.
Sora, la pequeña coneja de las estrellas, camina despacio por el Jardín de los Ecos. Ella atrapa un hilo de viento plateado que flota entre los árboles oscuros. Siente un cosquilleo frío y suave en sus patitas blancas.