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La Luz Valiente de Brilla

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Portada de La Luz Valiente de Brilla
3-4 años 2 min

La Luz Valiente de Brilla

Incluso la chispa más pequeña puede iluminar el camino.

amistad generosidad superación noche animales
Luciérnaga Brilla, una luciérnaga verde, flota tímidamente en el prado oscuro con su luz casi apagada.

Yo soy Luciérnaga Brilla. El prado es una manta muy negra por la noche. Yo tengo una luz chiquita, pero tengo miedo de encenderla. — ¿Y si no es suficiente? — pienso. Mi brillo es como un susurro, apenas un chis-chis muy suave. Miro las estrellas grandes y brillantes, y mi corazón se siente un poquito pequeño. Yo deseo ser valiente, pero a veces, mi luz parece tan frágil.

Luciérnaga Brilla, con su luz un poco más fuerte, mira a dos pajaritos tristes en el suelo oscuro.

De repente, oigo un pi-pi-pío muy triste. — ¡Mamá, mamá! — lloran unas voces diminutas. Son pajaritos bebés que se han caído de su nido, ¡qué pena! El prado es tan oscuro como un pozo profundo. Yo sé que mi luz es solo una chispita, pero ellos necesitan ayuda. Mi corazón bip-bip-bip late fuerte. Decido ser valiente y, con un gran esfuerzo, enciendo mi luz: ¡chis-chis-luz!

Luciérnaga Brilla, brillando fuerte, guía a los pajaritos felices hacia su nido en un árbol.

Mi luz amarilla y cálida se enciende, como una pequeña linterna mágica. Los pajaritos me miran con ojos grandes. — ¡Aquí estoy! — digo, y mi brillo les muestra el camino. Yo vuelo despacio, chis-chis-guía, y ellos me siguen pasito a pasito, con sus patitas diminutas. Subimos al árbol y ¡mira! Ahí está su nido calentito. Los pajaritos están a salvo. Yo sonrío. Entiendo que mi luz, aunque pequeña, es muy grande para ayudar a los demás.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?