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Gota Brillante y la Danza de…

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Portada de Gota Brillante y la Danza de Colores
7 años 4 min

Gota Brillante y la Danza de Colores

Descubre tu propia luz y comparte la alegría con el mundo.

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Gota Brillante, una gotita de lluvia clara con una carita feliz, en una hoja verde, tocando una flor amarilla.

¡Aquí estoy! Soy Gota Brillante, una gotita de lluvia redonda y reluciente, recién caída sobre una hoja gigante en el bosque. Mi hogar es esta hoja suave, suave, y el mundo es verde y vibrante a mi alrededor. Siento un cosquilleo, una curiosidad cristalina que me empuja a moverme. ¿Qué será eso que brilla allá, entre las flores?

Miro a mi alrededor, ¡qué maravilla! Un campo de flores fantásticas se extiende. Quiero ver más de cerca. Con un pequeño empujón, me deslizo. Es mi primer intento de rodar, ¡qué emoción! Ruedo con cuidado, y zas, toco un pétalo amarillo. ¡Mira! Un rayito de amarillo bailarín se mete dentro de mí. Soy una gotita amarilla, ¡pero siento que puedo hacer más!

Gota Brillante, ahora una esfera multicolor, rueda con confianza mientras una abeja amistosa la mira.

No me rindo, ¡no, no! Tomo un aliento profundo y húmedo. Con un segundo empujón, más valiente, me lanzo de nuevo. ¡Ay, qué aventura alegre! Ruedo más rápido, salto, salto, y toco una flor azul, luego una roja. Los colores chapotean y chispean dentro de mí.
—¡Qué hermosa estás! —gorjea una abeja amistosa que zumba cerca.
—¡Gracias! —le respondo, brillando con orgullo. Ahora soy azul y roja, como un pequeño arcoíris.

Pero sé que puedo ser aún más brillante, burbujeante. ¡Quiero llevar toda la alegría del jardín! Reúno toda mi valentía valiosa, tomo un gran impulso y, con mi tercer y más poderoso empujón, ¡me lanzo a rodar sin parar! Recojo un color púrpura precioso, un naranja optimista, un verde gentil. ¡Ahora soy una canica de colores completa, vibrante y llena de luz! Me siento fuerte, capaz, capaz.

Gota Brillante, una radiante canica de colores, ilumina un rincón oscuro del bosque con su luz vibrante.

Con mi nueva forma fabulosa, ya no soy solo una gotita, ¡soy una fiesta de luz! Ruedo lejos de la hoja, hacia los rincones oscuros y silenciosos del bosque. Allí, mi brillo danza y pinta el suelo de alegría, como si el sol mismo hubiera llegado a jugar. Descubro que mi confianza curiosa me ha convertido en un faro de felicidad floreciente. ¡Qué maravilla mágica es rodar y compartir mi luz!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?