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Tabi y el hongo de terciopelo

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Portada de Tabi y el hongo de terciopelo
4-5 años 2 min

Tabi y el hongo de terciopelo

Un pequeño refugio de niebla tibia en el bosque de los sueños

bosque magia descanso noche ternura
Una pequeña criatura turquesa sobre un hongo violeta gigante bajo un cielo nocturno.

Ya es hora de apagar las luces y buscar un lugar cómodo.

Tabi camina en círculos sobre su gran hongo violeta. Sus patitas hacen un sonido seco porque la superficie de la seta está fría y se siente muy dura. Tabi siente que necesita algo más esponjoso para poder descansar tranquila en la profundidad del bosque.

Tabi trepando por un hongo alto hacia una nube de niebla plateada.

Tabi escala con agilidad hasta la cima del hongo más alto de todo el valle. Allí arriba, atrapa un trozo de niebla plateada que flota libremente en el aire fresco de la noche. La bruma se siente húmeda y muy ligera entre sus pequeñas garras turquesas. Tabi guarda la niebla con mucho cuidado para que no se escape volando con el viento.

Tabi amasando una nube de niebla brillante con sus patas.

Tabi amasa la niebla con mucha paciencia hasta que la bruma comienza a emitir un zumbido suave. La nube se vuelve espesa y muy tibia, como si fuera una masa de pan hecha de algodón. Ahora Tabi tiene una manta secreta que brilla con una luz blanca y tenue. Ella sonríe al sentir el calorcito agradable en sus patas delanteras.

Tabi durmiendo plácidamente sobre su hongo, envuelta en su manta de niebla.

Tabi extiende su manta de niebla y se recuesta sobre el hongo, que ahora se siente como el terciopelo. El frío desaparece de repente y su cuerpo se siente ligero mientras se hunde en la suavidad. Tabi cierra los ojos mientras su cola color durazno la abraza con ternura en el silencio. El bosque entero se queda quieto para ver cómo Tabi se queda profundamente dormida.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?