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Mira y el secreto del cristal

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Portada de Mira y el secreto del cristal
4-5 años 3 min

Mira y el secreto del cristal

Un refugio de silencio en la cueva de los ecos

magia noche calma naturaleza tortuga
Una tortuga de cristal verde camina sobre arena blanca en una cueva azul.

Ya es hora de apagar el día para que comiencen los sueños.

Mira, la tortuguita de cristal esmeralda, camina despacio sobre la arena blanca de su cueva. El viento sopla afuera y hace que las paredes de prismas suenen como campanitas. Mira tiene mucho sueño, pero el clin-clin de las rocas no la deja descansar.

La tortuga de cristal entra en una grieta oscura de la cueva.

Mira busca el rincón más oscuro, lejos de la canción del viento. Sus patas verdes dejan huellas muy pequeñas en el polvo brillante del suelo. Encuentra una grieta estrecha que huele a tierra fresca y a silencio. Mira se mete despacito, esperando encontrar por fin un lugar tranquilo para dormir.

Mira dentro de la grieta, su caparazón roza las paredes de piedra oscura.

Dentro de la grieta el viento ya no se escucha, pero la cueva es pequeña. Cada vez que Mira se mueve, su caparazón roza la piedra con un ras-ras cristalino. Ella comprende que su propio cuerpo es el que hace música ahora. Para encontrar la calma, Mira necesita aprender a estar muy, muy quieta.

La tortuguita verde está completamente quieta sobre el suelo de la cueva.

La tortuguita apoya su barriga en el suelo frío y deja de mover sus patas. El sonido se detiene de golpe y la cueva se vuelve un lugar inmenso y callado. Solo se escucha el ritmo lento de su respiración, suave como una caricia. Mira siente que el silencio es una manta invisible que la abriga.

Mira duerme con la cabeza dentro de su caparazón de cristal esmeralda.

Con un bostezo muy largo, Mira esconde su cabeza dentro del caparazón. Ahora todo está oscuro y tranquilo, como un pozo lleno de nubes blancas. Sus ojos de ámbar se cierran mientras la noche la abraza en su rincón secreto. Mira descansa, convertida en una pequeña piedra de luz en mitad de la sombra.

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?