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Leo y el Desfile de Disfraces…

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Portada de Leo y el Desfile de Disfraces Revueltos
3-7 años 3 min

Leo y el Desfile de Disfraces Revueltos

Una noche de Halloween donde la imaginación lo mezcla todo.

Halloween amistad valentía diversión
Leo, el astronauta-calabaza, emocionado al inicio de un sendero decorado, con niños disfrazados de pirata, princesa y bruja esperando el desfile al atardecer mágico.

Soy Leo, el astronauta calabaza, y esta noche, bajo la luna redonda como un gran queso suizo, ¡organizo el Desfile Anual de Disfraces Fantásticos! Mis pequeños amigos, con sus trajes recién hechos, brillan como luciérnagas inquietas. Huele a hojas secas y a galletas de jengibre con forma de fantasma, y cada farolillo naranja danza con el viento, esperando la magia. Siento un cosquilleo en mi tallo de calabaza, ¡la emoción es casi tan grande como mi casco espacial!

Justo cuando cuento: uno, dos, tres... ¡para empezar a marchar!, una nube de pequeños murciélagos juguetones, más rápidos que un rayo de luna, ¡flit-flit-flit!, revolotea sobre nosotros. Sus alas son como terciopelo oscuro, y en su prisa por saludar, ¡revuelven todos los disfraces! ¡Puf! ¡plaf! ¡swish! Un sombrero de pirata vuela, una cola de dragón se enreda, y de repente, los niños se miran con ojos como platos. ¿Qué ha pasado?

Leo en un puente de madera, rodeado de niños con disfraces mezclados y murciélagos juguetones, bajo una luz cálida del atardecer.

Un pirata tiene ahora la cabeza esponjosa de un fantasma, y la dulce princesa lleva alas de murciélago brillantes como joyas. ¡Oh, cielos! Al principio, veo algunas caras un poco confundidas, como pequeños búhos desorientados. Pero entonces, mi corazón de calabaza late con una idea que brilla más que mil estrellas fugaces. —Qué hacemos, Leo? —pregunta una voz tímida. Yo sonrío con mi gran sonrisa anaranjada.

—¡No vamos a arreglarlos! —les digo, y mi voz de astronauta resuena con alegría—. ¡Vamos a desfilar con ellos así! ¿No veis? ¡Son aún más únicos y divertidos! Mirad, tenemos uno, al Capitán Fantasma, ¡el pirata más misterioso de los siete mares! Y dos, a la Princesa Alas de Noche, ¡que puede volar hasta la luna! Y tres, a la Bruja Cohete, con su escoba que lanza chispas. ¡Cada uno de vosotros es un monstruo híbrido original!

Vista amplia de Leo liderando el desfile nocturno en un claro del bosque, con niños disfrazados de 'monstruos híbridos' sonriendo bajo la luna y farolillos de calabaza.

Y así, bajo la atenta mirada de la luna sonriente, el desfile se convierte en un espectáculo de creatividad y carcajadas. Los niños marchan, no con disfraces perfectos, sino con creaciones únicas, inventadas por la magia de un revoloteo inesperado. Sus risas suenan como campanillas de viento, y sus sombras danzan como seres fantásticos. Es la noche de Halloween más brillante y divertida que he visto jamás, llena de amistad y un montón de imaginación. ¡Qué noche tan maravillosa para ser un astronauta calabaza!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?