Clara escala el taburete de madera con cuidado.
Sus pies descalzos sienten el frío de los escalones gastados.
Frente al espejo, el peine de plástico amarillo parece una herramienta de gigante.
Su pelo castaño y enredado todavía huele a la manzana del champú.
Hoy lo haré yo sola, decide mientras aprieta el mango con fuerza.