¡Shhh!
¿Escuchas ese soplido suave sobre la duna?
Algo muy pequeño se esconde detrás del cactus solitario y nos observa con atención.
Hoy vamos a descubrir a un amiguito que ama el silencio de la noche.
¿Ves esas dos pantallas que atrapan el viento?
Son orejas gigantes que pueden escuchar hasta el caminar de una hormiga.