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El Puente de la Chispa Mágica

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Portada de El Puente de la Chispa Mágica
3-4 años 2 min

El Puente de la Chispa Mágica

Ayudar a los demás es una aventura muy divertida.

generosidad alegría exploración juego
Leo construye una torre altísima con bloques de colores.

Yo observo a Leo en su cuarto, lleno de bloques de colores. ¡Qué montón! Él es un constructor valiente. Siempre hace torres altísimas, que casi tocan el techo, como cohetes listos para despegar. ¡CLONK, CLONK!, suena cada bloque al unirse. Es un juego emocionante. ¡Bloque a bloque, una torre se hace grande! Me pregunto qué explorará hoy.

Leo mira una luciérnaga mientras su hermana Lily intenta alcanzar un osito.

De repente, escucho un pequeño gemido. Es Lily, la hermana de Leo. Su osito de peluche, suave como una nube, está lejos, en la estantería. —¡Snif, snif! —dice Lily, estirando sus bracitos largos como espaguetis. Leo la mira, y entonces, ¡misterio! Una pequeña luciérnaga, ¡Bzzzz!, aparece flotando, brillante como una mini estrella. —¿Por qué no haces un puente, Leo? —susurra la luciérnaga con voz dulce como miel. ¡Bloque a bloque, un camino se hace grande!

Leo sonríe orgulloso junto a un puente de bloques que ayuda a Lily a alcanzar su osito.

Leo abre mucho los ojos. ¡Un puente! ¡Qué idea genial! Empieza a mover sus bloques, ¡TOC, TOC, TOC!. Con cuidado, construye un puente fuerte y ancho que llega directo al osito de Lily. Lily ríe, ¡JI, JI, JI!, y su pequeña mano alcanza su juguete. Leo siente una chispa cálida en su corazón. ¡Ayudar a Lily es mucho más divertido que solo construir torres altas! ¡Bloque a bloque, la alegría se hace grande!

¡Qué cuento tan bonito!

¿Qué aventura leemos ahora?