Baldomero el oso quería ser el más silencioso del bosque.
Se sentó muy quietecito junto a tres búhos serios en una rama.
El oso apretó los labios y aguantó el aire con mucha fuerza.
Se sentía muy orgulloso de su gran estatua de oso.
Un silencio que terminó en un gran salto.
Baldomero el oso quería ser el más silencioso del bosque.
Se sentó muy quietecito junto a tres búhos serios en una rama.
El oso apretó los labios y aguantó el aire con mucha fuerza.
Se sentía muy orgulloso de su gran estatua de oso.
Pero un hipo travieso subió de pronto por su gran panza marrón.
HIPO-BOOM
El salto fue tan fuerte que los búhos salieron volando como cohetes.
Baldomero se tapó la cara porque estaba muy apenado por el ruido.
Intentó esconder su siguiente hipo tragándose una nube de polen.
HIPO-REBOTE
Sus patas saltaron solas y lo convirtieron en una gran pelota peluda.
El oso rebotó contra un árbol de resortes y una seta gigante.
El último hipo sacudió el lugar con un gran soplido de colores.
Las flores-campana empezaron a TINTINEAR y los búhos dieron volteretas.
Baldomero se sintió muy feliz al ver que todos estaban jugando.
El oso gigante empezó a zapatear con mucha fuerza sobre el musgo blando.
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