¡Acércate con cuidado a esta pared de coral!
Frente a nosotros se despliega un abanico de mar de un rosa tan brillante que parece encendido. Sus ramas son delicadas como el encaje de un vestido y se mecen con la corriente.
Toca el borde de la roca; se siente áspero y frío bajo el agua. ¿Habrá alguien escondido entre tanto laberinto rosa?