¡Shhh! Mira hacia arriba, entre las sombras de las palmeras. Es Pinzas-Gigantes, un cangrejo del tamaño de un perro que puede trepar árboles altísimos. Sus patas terminan en garras afiladas que se clavan en la madera con un sonido seco:
¡Crak!
Sus ojos, como pequeñas perlas negras, buscan el fruto más pesado en las alturas. El explorador nota cómo las hormigas huyen asustadas ante el avance del coloso azul.