¡Shhh, explorador! Quédate muy quieto tras este helecho gigante.
Algo se mueve entre las sombras del suelo de la selva, apartando las hojas húmedas con sus manos fuertes.
No es un pájaro ni una flor, aunque tiene más colores que un arcoíris.
Es el mandril, el primate más colorido del mundo, y parece que hoy tiene una misión importante.