Yo soy Nubeita, una nubecita redondita y suavecita con un lazo azul. Hoy tengo ganas de dar mucho amor. ¡Miro el gran cielo azul! Veo al señor Sol, que brilla fuerte y calentito.
Una nubecita aprende a dar y recibir gratitud, ¡y es muy divertido!
Yo soy Nubeita, una nubecita redondita y suavecita con un lazo azul. Hoy tengo ganas de dar mucho amor. ¡Miro el gran cielo azul! Veo al señor Sol, que brilla fuerte y calentito.
—¡Hola, señor Sol! —digo yo—. ¡Gracias por tu luz!
El señor Sol me sonríe: —¡De nada! Pero yo no brillo sin el Viento. ¡Dale las gracias a él!
Así que yo, Nubeita, voy flotando al Viento.
—¡Hola, Viento! —digo yo—. ¡Gracias por soplar!
El Viento me contesta: —¡De nada! Pero yo soplo para las Flores. ¡Dale las gracias a las Flores!
Yo, Nubeita, bajo y miro las Flores. ¡Qué bellas y coloridas!
—¡Hola, Flores! —digo yo—. ¡Gracias por vuestro olor dulce!
Las Flores me responden: —¡De nada! ¡Y gracias a ti por el agua!
¡Ah, qué abrazo gigante siento! Yo di gracias al Sol, el Sol al Viento, el Viento a las Flores, y las Flores a mí. ¡Todos nos damos cariño! Soy Nubeita, la nubecita más feliz y agradecida.
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