¿Me ayudás a encontrar a un amiguito que juega a las escondidas?
Entre las cintas verdes del jardín del mar, algo se asoma.
Es un ganchito de seda, muy fino y enroscado, que se sujeta con fuerza para que la corriente no lo lleve lejos.
¡Zip!
Un rastro de burbujas en el jardín de cristal
¿Me ayudás a encontrar a un amiguito que juega a las escondidas?
Entre las cintas verdes del jardín del mar, algo se asoma.
Es un ganchito de seda, muy fino y enroscado, que se sujeta con fuerza para que la corriente no lo lleve lejos.
¡Zip!
Ahora, el ganchito sube y se convierte en una pancita valiente.
Tiene marquitas suaves, como una armadura de cristal que protege un corazón pequeñito.
Se siente el cosquilleo de las burbujas que suben hacia el sol.
¡Plop!
Más arriba aparece un cuello largo y un hocico que parece una trompeta minúscula.
Es una nariz que solo sabe dar besitos de agua y oler el frescor de las olas.
¿Sabés ya quién nos está mirando con su ojito brillante?
Me parece que está a punto de saludarnos.
¡Es nuestro caballito de mar, dorado como un rayo de sol bajo el agua!
Mueve sus aletas transparentes tan rápido que parecen alas de hada.
Se siente feliz de haberte encontrado en su pradera esmeralda.
¡Hola!
Ahora flota tranquilo y mueve su colita entre las plantas del mar.
¿Qué aventura leemos ahora?
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