¿Querés jugar a un juego de silencio en la montaña?
Algo se mueve muy despacito detrás de esa piedra fría.
Es una cola larga, muy gorda y llena de manchas oscuras que parece una bufanda.
¿Quién será el dueño de este plumero de nieve?
Un rastro de motas negras en el silencio del hielo
¿Querés jugar a un juego de silencio en la montaña?
Algo se mueve muy despacito detrás de esa piedra fría.
Es una cola larga, muy gorda y llena de manchas oscuras que parece una bufanda.
¿Quién será el dueño de este plumero de nieve?
Escuchá con atención el crujido de la nieve fresca.
Ahora aparecen dos patas gigantes y muy peludas que caminan sin hacer ruido.
Tienen almohadillas suaves para no resbalar en el hielo brillante.
Este amiguito camina como si flotara sobre las nubes.
El aire está muy frío, pero aquí se siente mucha ternura.
Unas orejas redondeadas y pequeñas se asoman con mucha curiosidad.
Dos ojos claros como el cristal nos miran con muchísima paciencia.
Ya casi podemos ver su cara de gato grande y sabio.
¡Es nuestro amigo el Leopardo de las Nieves que nos regala su saludo!
Su pelaje es tan espeso que el invierno nunca le da frío.
Se queda sentado muy tranquilo, cuidando las cumbres más altas del mundo.
Ahora nos mira y bosteza, feliz de haber compartido su secreto.
¿Qué aventura leemos ahora?
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