¡Acércate con cuidado! Este es Martillo, y acaba de aterrizar en su oficina de madera.
Fíjate bien en sus patas: tiene dos dedos hacia adelante y dos hacia atrás para agarrarse con fuerza.
Pero lo más increíble es su cola corta y dura que aprieta contra la corteza como si fuera la tercera pata de un taburete.
¡CLAC!
Gracias a ese apoyo, puede quedarse colgado totalmente vertical sin caerse ni un poquito.