Hoy vamos a jugar a un juego de escondite entre las hojas amarillas.
Algo se mueve muy rápido, como un rayo de sol que salta.
Mira ese plumero largo y suave que asoma por el muro.
¡Crac!
Las hojas secas suenan bajo su peso ligero.
Un rastro de bellotas sobre el muro de piedra
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